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domingo, 8 de diciembre de 2019

EL PROBLEMA DE LOS TRES CUERPOS, CIXIN LIU





Nunca hubiera leído "El problema de los tres cuerpos" de Cixin Liu de no haber sido propuesto por el Club de Lectura  Ciervo Blanco ( Madrid, Residencia de Estudiantes). La Ciencia ficción tiene sus adeptos y adictos , y también  sus acérrimos detractores. En mi caso, he leído algo de este género sobre todo en forma de distopías;  menos la  ciencia ficción bélica e hipertécnica, ese  despliegue de batallas con tecnologías fantasiosas en las que prima la acción.

 El problema de los tres cuerpos es una lectura amena, pese a sus muchos defectos. El primero es el  largo preámbulo en que asistimos al fanatismo desatado en China  durante su  Revolución Cultural. Sirve, sin duda,  para explicar la situación de la investigación científica en China, los recelos de la población hacia los intelectuales (incluidos los científicos)  y para crear a la protagonista como un ser fuertemente motivado para traicionar a su propio país, y preparado para odiar a la humanidad misma. Pena que el  interés de  la trama esté mal dosificado:  hay demasiadas páginas digresivas, demasiado repetición, demasiados momentos narrativamente injustificados. Por otra parte, los personajes son  esquemáticos, funcionales, estereotipados: en cierta medida, parecen personajes de cómic. Tampoco  hay buenas tramas secundarias que ramifiquen el interés del lector. 

La novela se puede leer sin saber gran cosa de Física, aunque ciertamente ayuda tener algunas nociones del irresoluble  problema de los tres cuerpos,   que da título a la novela, de  la relación gravitacional  entre los cuerpos en órbita, de la teoría de las cuerdas y sus 11 dimensiones, de la investigación sobre partículas subatómicas, sobre  la velocidad de la luz... Con todo, como ciencia ficción que es,  se extralimita hacia escenarios no previstos ni por la ciencia teórica más especulativa, como en la escena del desdoblamiento del protón. 

Por lo demás, la obra  cobra interés cuando se instala en el  tema eterno de la novela de ciencia ficción: la humanidad está en peligro,  primero por sus divisiones internas , después porque tendrá que enfrentarse a una fuerza desconocida. No digo más por no "spoilear" la trama. Hay novelas cuyo placer no depende de saber o no saber cómo acaban; hay otros, de entretenimiento, en que los "spoiladores" merecen recibir un bombardeo de palomitas de los lectores.

El invierno viene muy frío; este tipo de novelas está bien para combatir el tedio cuando no queremos que  perturbe nuestro  reposo el problema  de otros cuerpos.